Weekly Missal Spanish

30 de Enero 2022

Cuarto Domingo Ordinario

Canto de Entrada:   

Vienen con Alegría

Cesáreo Gabaráin

Estribillo Vienen con alegría, Señor, cantando vienen con alegría, Señor, los que caminan por la vida, Señor, sembrando tu paz y amor. (bis)

1. Vienen trayendo la esperanza a un mundo cargado de ansiedad, a un mundo que busca y que no alcanza caminos de amor y de amistad.

2. Vienen trayendo entre sus manos esfuerzos de hermanos por la paz, deseos de un mundo más humano que nacen del bien y la verdad.

3. Cuando el odio y la violencia aniden en nuestro corazón, el mundo sabrá que por herencia le aguardan tristezas y dolor.

© 1979, Cesáreo Gabaráin. Published by OCP. All Rights Reserved.

Primera Lectura

Jer 1, 4-5. 17-19

En tiempo de Josías, el Señor me dirigió estas palabras:
“Desde antes de formarte en el seno materno, te conozco;
desde antes de que nacieras,
te consagré como profeta para las naciones.
Cíñete y prepárate;
ponte en pie y diles lo que yo te mando.
No temas, no titubees delante de ellos,
para que yo no te quebrante.

Mira: hoy te hago ciudad fortificada,
columna de hierro y muralla de bronce,
frente a toda esta tierra,
así se trate de los reyes de Judá, como de sus jefes,
de sus sacerdotes o de la gente del campo.
Te harán la guerra, pero no podrán contigo,
porque yo estoy a tu lado para salvarte”.

Entonces Nehemías, el gobernador, Esdras, el sacerdote y escriba, y los levitas que instruían a la gente, dijeron a todo el pueblo: “Éste es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén ustedes tristes ni lloren (porque todos lloraban al escuchar las palabras de la ley). Vayan a comer espléndidamente, tomen bebidas dulces y manden algo a los que nada tienen, pues hoy es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén tristes, porque celebrar al Señor es nuestra fuerza”.

Salmo Responsorial

Salmo 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab y 17

R. (cf. 15ab) Señor, tú eres mi esperanza.
Señor, tú eres mi esperanza,
que no quede yo jam
ás defraudado.
Tú, que eres justo, ay
údame y defiéndeme;
escucha mi oración y ponme a salvo. 
R.
R. Señor, tú eres mi esperanza.
Sé para mí un refugio,
ciudad fortificada en que me salves.
Y pues eres mi auxilio y mi defensa,
líbrame, Se
ñor, de los malvados. R. 
R. Señor, tú eres mi esperanza.
Señor, tú eres mi esperanza;
desde mi juventud en ti conf
ío.
Desde que estaba en el seno de mi madre,
yo me apoyaba en ti y t
ú me sostenías. R.
R. Señor, tú eres mi esperanza.
Yo proclamaré siempre tu justicia
y a todas horas, tu misericordia.
Me ense
ñaste a alabarte desde niño
y seguir alab
ándote es mi orgullo. R. 
R. Señor, tú eres mi esperanza.

Segunda Lectura

1 Cor 12, 31–13, 13

Hermanos: Aspiren a los dones de Dios más excelentes. Voy a mostrarles el camino mejor de todos. Aunque yo hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, no soy más que una campana que resuena o unos platillos que aturden. Aunque yo tuviera el don de profecía y penetrara todos los misterios, aunque yo poseyera en grado sublime el don de ciencia y mi fe fuera tan grande como para cambiar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Aunque yo repartiera en limosnas todos mis bienes y aunque me dejara quemar vivo, si no tengo amor, de nada me sirve.

El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no es presumido ni se envanece; no es grosero ni egoísta; no se irrita ni guarda rencor; no se alegra con la injusticia, sino que goza con la verdad. El amor disculpa sin límites, confía sin límites, espera sin límites, soporta sin límites.

El amor dura por siempre; en cambio, el don de profecía se acabará; el don de lenguas desaparecerá y el don de ciencia dejará de existir, porque nuestros dones de ciencia y de profecía son imperfectos. Pero cuando llegue la consumación, todo lo imperfecto desaparecerá.

Cuando yo era niño, hablaba como niño, sentía como niño y pensaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, hice a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo y oscuramente, pero después será cara a cara. Ahora sólo conozco de una manera imperfecta, pero entonces conoceré a Dios como él me conoce a mí. Ahora tenemos estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor; pero el amor es la mayor de las tres.

Aclamación antes del Evangelio

Lc 4, 18

R. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado
para anunciar a los pobres la buena nueva
y proclamar la liberación a los cautivos.
R. Aleluya.

Evangelio

Lc 4, 21-30

En aquel tiempo, después de que Jesús leyó en la sinagoga un pasaje del libro de Isaías, dijo: “Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”. Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios, y se preguntaban: “¿No es éste el hijo de José?”

Jesús les dijo: “Seguramente me dirán aquel refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’ y haz aquí, en tu propia tierra, todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm”. Y añadió: “Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, que era de Siria”.

Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta una saliente del monte, sobre el que estaba construida la ciudad, para despeñarlo. Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.

Canto de Ofertorio:
 
Amor de Dios/O Love of God
Bob Hurd
Estribillo Amor de Dios, convócanos. Amor de Dios, haznos uno, que compartamos lo que recibimos para construir la comunidad, para construir la comunidad. Estribillo bilingüe O love of God, gather us, amor de Dios, haznos uno, that we may share the gifts we are given; para construir la comunidad, para construir la comunidad.
Estrofas 1. En el agua de vida nos convertimos en cuerpo del Señor.
2. Hay diversos dones, pero un sólo Dios que nos inspira.
3. Haznos una familia que se une por obras de tu amor.
 
Letra: Basada en 1 Corintios 12, 4–6. 12–13; Bob Hurd, Pia Moriarty, Ana Victoria Demezas y Jaime Cortez. Letra y música © 1994, 2000, Bob Hurd y Pia Moriarty. Obra publicada por OCP. Derechos reservados

Canto de Communion:

El Pan de la Vida

Eleazar Cortés

Estribillo Yo soy el pan de la vida que ha bajado del cielo. El que come este pan vivirá para siempre.

1. ¿No es éste Jesús, hijo de José? Nosotros conocemos bien a sus padres. ¿Cómo dice que del cielo bajó?

2. Nadie puede venir a mí, a menos que el Padre que me ha enviado lo atraiga y lo acerque a mí.

3. Está escrito: “Dios les enseñará, tan solo el que es de Dios ha visto al Padre y así puede acercarse a mí”.

4. Vuestros padres para vivir comieron en el desierto maná y murieron. Si alguien come de este pan, vivirá. 

Text: Based on John 6:41–45, 48–51. Text and music © 1994, Eleazar Cortés. Published by OCP. All rights reserved.

Canto de Salida:

Madre de la Iglesia

Juan J. Sosa Pbro./Bernardo Velado

Estribillo Ruega por nosotros, Madre de la Iglesia, Virgen del Adviento, esperanza nuestra. De Jesús la aurora, del cielo la puerta, ruega por nosotros, Madre de la Iglesia.

1. Madre de los pueblos, de la mar estrella, llévanos a Cristo, danos sus promesas. Eres, Virgen Madre, de la gracia llena, del Señor la esclava, del mundo la Reina.

2. Alza nuestros ojos hacia tu belleza, guía nuestros pasos a la vida eterna. Virgen del Adviento, esperanza nuestra, llévanos a Cristo, danos sus promesas.